La Ciudad y los Perros
(Relato deshilvanados).
Escuchen
a los cuatro vientos,
En lo
que en mi tierra acontecía,
Es la
ciudad perdida como una región sin ley…
Cada
vez que amanecía.
De
los canes y mandriles, toda la gente huía,
Por
la muerte que asechaba
Se
perdía la vida sin compasión,
Se
burlaban ya las fieras de aquello que causaba terror,
Marcaban
a su presa con sus mañas de horror.
Ya el
romance se perdía entre el sueño y la alegría,
Ya la
cama vacía de quién conmigo dormía.
Ya
las cosas me dan lo mismo,
Y los
perros sin piedad como fantasmas en las
sombras
habitan
los lugares misterios de las ciudades desoladas y baldías
Conducen
a la muerte al altar de satán.
¿Dónde
estás ley?
Entre
el llanto y la melancolía ya las almas perdidas
No
vendrán a espantar al perro y la perra escondida.
Ni el
dolor desgarra la pena desnuda de la mortal herida
Producida
por la ley del fuerte en la ciudad torcida,
de
mañosos hechiceros armados con lanzas y fusiles
cual
veneno que sepultan las miradas de los necios
y
mortales tristes e infelices.
Ciudad
que fuiste heroica
Tras
las carabelas de antaño,
Hoy
la cruz y la espada
Y la
luz del candil que aun alumbra
Te hace
de pequeño fortín
Una
Ciudad sin madrigueras.
¡Ya
el hombre no está solo!
¿Dónde
estás Cordero?
El Bronx – La nueva calle del cartucho
(Relato deshilvanado).
Los
chacales de las noches
cuando
cae la luz del día
convierten
en tinieblas
las
desbastadas mentes perdidas.
Los
cuerpos mantienen
sus estructuras que yacen como sin vida.
Cadenas
y traíllas resuenan
Como
campanas cristalinas
Y
golpean las murallas
con
sus ecos de lamentos,
y en
sus más tristes firmamentos
reposan
sus cabezas
entre
la hiel de la orina
y el
más fétido excremento.
Como
ganado al matadero
sus
ojos no reflejan brillo
Sus
manos despiden al mundo confundido.
Sin
rubor en las mejillas
La
imagen de sus sombras se inclina
En
las fosas de sus sueños perdidos.
La luciérnaga cual lámpara
que
en ocasiones brilla,
congela
su lumbre
para
que en la noche deprimida
encienda
la llama de aquellos
que aun
reviven la pena perdida.
Ya la
noche apresura
La
lumbrera espera al moribundo
Y como
agua cristalina baña el cuerpo para un nuevo mundo.
¡Si
aún estás dormido despierta!
Preguntas sin respuestas
(Relato deshilvanado)
¿Dónde están los muertos?
¿Acaso en el ocaso de la noche?
¿En la noche más profunda, de los sueños
inocentes?
¿Dónde están los huesos?
¿En lo más escondidos lugares, que no
perciben los oídos?
Ni
los pasos más ligeros logran hallar el camino…
Ni la
sangre que desciende de los cielos,
hallan
los cuerpos más dormidos.
El
habla del silencio, pronuncia palabras sin sentido,
del
miedo que acobarda, a los más valientes del sombrío.
Ni el
abismo donde no llega el roció,
puede
florecer los montes y los ríos.
¡Sopla viento!
Lleva
el aroma de los lirios a los corazones más marchitos,
y los
abrojos con espinos ya no dañen el alma
de los niños.
¡Que las rosas y azucenas,
Destilen miel de los labios divinos!
Son
las flores con sus favorables olores,
que
lleva el viento a los lugares sin fuego…
con
luces de colores a los corazones perdidos.
No
hay que temer más pueblo querido,
que
del cielo viene el Rey como espada de doble filo,
para
cortar y separar la cizaña del trigo,
como
premio para los que son escogidos.
Que
la flauta dulce, alegre los sentidos
de
este País tan grande y tan querido.
¡Cielo dónde estás!
ELLA
Como mármol esculpida sobre la tierra
se encuentra Ella llena de hermosura
ha surgido del barro
dicen también que de la costilla
como una luna que aparece
y en las noches brilla
así es ella... bella y tentadora
colmada y llena siempre de ternura
Contemplar su cuerpo y tocarla quiero
siempre descubierta y libre, encontrarla ansío
toda con su piel ardiente y cubierta de rocío
por aquella brisa húmeda que la tocó primero
Sus volcanes vibran y explotar desean
sus senderos torneados
hacia el manantial conducen
agitado fluye y brotando de su fuente
el enigma oculto esperando la odisea
El carmín de sus pétalos brota lentamente
como flores con su polen, al ave espera
la espesura de su selva cubre aquella esfera
envuelta en su remanso prominente
Ella...
Grandiosa y frágil a la vez
nada es comparable a su desnudez
ni canción, ni poema
la pueden superar
lista siempre para su corazón dar
a quien ella ame,
en su franca timidez.
No hay hombre que resista en verla
no hay escritor que describirla no quiera
su existencia, también inspira a aquel bohemio
que por ella...toda su vida diera.
De su piel brota la sutil fragancia
de sus labios brota su viscosa miel,
sus ojos brillan cual estrella fiel...
así es ella...
la mujer que espero en el tiempo y la distancia.