sábado, 2 de enero de 2016

ESCRITOS

MARGARITA

Gracias Margarita 

aquella flor que mientras tomo mi café 

sus pétalos desojo para saber de la mujer 

que siempre amé. 
Me amas, no me amas..... 
Quisiera saber 
porque la distancia es tan grande 
como un problema por resolver. 
Grano a grano como de café 
las hojas siguen cayendo 
y el temor aumenta 
mientras termino con él. 
La taza está vacía y la margarita también 
solo pido volver a sentir el sabor 
de poder saber si ella aún me ama 
sentado frente al horizonte de un nuevo amanecer. 
¡Salud!





EL ENCUENTRO


Con paso lento y corazón apresurado 
meditabundo y acongojado,

esperando un encuentro fortuito 

que me colmara de satisfacciones, 

una voz repentina y reconocible 
me invita al bar de la esquina próxima 
para compartir un pasado perdido. 

El eco de su voz me orienta hacia el lugar...
lúgubre por cierto,
y en un solitario rincón 
entre la luz y la penumbra,
tomo asiento, y en el mesón angosto 
y desquebrajado adosado a la vieja pared,
una taza de café compartía 
con aquel personaje frente a mí. 

Su exquisito y humeante aroma 
invadieron mis sentidos,
mis oídos despertaron,
mis labios de nuevo sintieron 
el sabor dulce ya perdido 
que se había tornado amargo y frío.

Las horas y los días pasaron...
quizás también los años.
Los dos intercambiábamos viejos recuerdos,
lo bueno, lo malo, lo triste y lo alegre,
desde la infancia, la adolescencia 
y ahora la madurez;
me abrió el corazón, la mente,
me hizo recuperar lo perdido,
el valor, el amor, hasta soñar de nuevo;
volví a ver el verdadero color del café 
que hace tiempo no compartía 
ni saboreaba 

De repente mis ojos se abrieron...
¡He vuelto a la vida! 
Recuperé lo perdido! y al mirar de nuevo al frente 
me vi en el pequeño espejo en la pared;
estaba tan ciego y perdido, casi moribundo...
y que alegría más grande cundo me di cuenta 
que me estaba tomando un café conmigo mismo.




La Ciudad y los Perros
(Relato deshilvanados).

Escuchen a los cuatro vientos,
En lo que en mi tierra acontecía,
Es la ciudad perdida como una región sin ley…
Cada vez que amanecía.
De los canes y mandriles, toda la gente huía,
Por la muerte que asechaba
Se perdía la vida sin compasión,
Se burlaban ya las fieras de aquello que causaba terror,
Marcaban a su presa con sus mañas de horror.

Ya el romance se perdía entre el sueño y la alegría,
Ya la cama vacía de quién conmigo dormía.
Ya las cosas me dan lo mismo,
Y los perros sin piedad como fantasmas  en las sombras
habitan los lugares misterios de las ciudades desoladas y baldías
Conducen a la muerte al altar de satán.

¿Dónde estás ley?
Entre el llanto y la melancolía ya las almas perdidas
No vendrán a espantar al perro y la perra escondida.
Ni el dolor desgarra la pena desnuda de la mortal herida
Producida por la ley del fuerte en la ciudad torcida,
de mañosos hechiceros armados con lanzas y fusiles
cual veneno que sepultan las miradas de los necios
y mortales tristes e infelices.

Ciudad que fuiste heroica
Tras las carabelas de antaño,
Hoy la cruz y la espada
Y la luz del candil que aun alumbra
Te hace de pequeño fortín
Una Ciudad sin madrigueras.
¡Ya el hombre no está solo!
¿Dónde estás Cordero?




El Bronx – La nueva calle del cartucho
(Relato deshilvanado).

Los chacales de las noches
cuando cae la luz del día
convierten en tinieblas
las desbastadas mentes perdidas.
Los cuerpos  mantienen
sus  estructuras que yacen como  sin vida.
Cadenas y traíllas resuenan
Como campanas cristalinas
Y golpean las murallas
con sus ecos de lamentos,
y en sus más tristes firmamentos
reposan sus cabezas
entre la hiel de la orina
y el más fétido excremento.
Como ganado al matadero
sus ojos no reflejan brillo
Sus manos despiden al mundo confundido.
Sin rubor en las mejillas
La imagen de sus sombras se inclina
En las fosas de sus sueños perdidos.
La  luciérnaga cual lámpara
que en ocasiones brilla,
congela su lumbre
para que en la noche deprimida
encienda la llama de aquellos
que aun reviven  la pena perdida.
Ya la noche apresura
La lumbrera espera al moribundo
Y como agua cristalina baña el cuerpo para un nuevo mundo.
¡Si aún estás dormido despierta!







Preguntas sin respuestas
(Relato deshilvanado)

¿Dónde están los muertos?
¿Acaso en el ocaso de la noche?
¿En la noche más profunda, de los sueños inocentes?
¿Dónde están los huesos?
¿En lo más escondidos lugares, que no perciben los oídos?

Ni los pasos más ligeros logran hallar el camino…
Ni la sangre que desciende de los cielos,
hallan los cuerpos más dormidos.

El habla del silencio, pronuncia palabras sin sentido,
del miedo que acobarda, a los más valientes del sombrío.
Ni el abismo donde no llega el roció,
puede florecer los montes y los ríos.
¡Sopla viento!
Lleva el aroma de los lirios a los corazones más marchitos,
y los abrojos con espinos  ya no dañen el alma de los niños.
¡Que las rosas y azucenas,
Destilen miel de los labios divinos!
Son las flores con sus favorables olores,
que lleva el viento a los lugares sin fuego…
con luces de colores a los corazones perdidos.
No hay que temer más pueblo querido,
que del cielo viene el Rey como espada de doble filo,
para cortar y separar la cizaña del trigo,
como premio para los que son escogidos.

Que la flauta dulce, alegre los sentidos
de este País tan grande y tan querido.

¡Cielo dónde estás!




ELLA

Como mármol esculpida sobre la tierra
se encuentra Ella llena de hermosura
ha surgido del barro
dicen también que de la costilla
como una luna que aparece
y en las noches brilla
así es ella... bella y  tentadora
colmada y llena siempre de ternura

Contemplar su cuerpo y tocarla quiero
siempre descubierta y libre, encontrarla ansío
toda con su piel ardiente y cubierta de rocío
por aquella brisa húmeda que la tocó primero

Sus volcanes vibran y explotar desean
sus senderos torneados
hacia el manantial conducen
agitado fluye y brotando de su fuente
el enigma oculto esperando la odisea

El carmín de sus pétalos brota lentamente
como flores con su polen, al ave espera
la espesura de su selva cubre aquella esfera
envuelta en su remanso prominente

Ella...

Grandiosa y frágil a la vez
nada es comparable a su desnudez
ni canción, ni poema
la pueden superar
lista siempre para su corazón dar
a quien ella ame,
en su franca timidez.

No hay hombre que resista en verla
no hay escritor que describirla no quiera
su existencia, también inspira a aquel bohemio
que por ella...toda su vida diera.

De su piel brota la sutil fragancia
de sus labios brota su viscosa miel,
sus ojos brillan cual estrella fiel...
así es ella... 
la mujer que espero en el tiempo y la distancia.